Cadete B CDRA: construyendo el futuro

Por Basketistas

Como seguimos en dique seco, paralizados por la pandemia y sin nuestro baloncesto, hacemos ahora un análisis del grupo cadete B del C.D. Reino de Aragón en lo que llevábamos de temporada.

Para poner en valor todo lo conseguido por este grupo hay que entender en primer lugar su origen. Y es que a diferencia del cadete A, este grupo se puede decir que ha nacido esta temporada y surgido con muchas circunstancias en contra. Comprender también que cuando se planifica una temporada no siempre sale todo como uno lo tiene previsto, especialmente crudo si lo que acaba no dando fruto es la esperada captación. Y es que en Zaragoza la generación 2005 es escasa y por ello muy codiciada. Se había hecho una buena labor inicial de captación y había buena perspectiva pero a la hora de arrancar la pretemporada no cuajó y se empezó a ver que el grupo iba a ser muy escueto en efectivos. Poco a poco se pudo ir incorporando a chicas de distintas procedencias y de distintos niveles por lo que la primera tarea y ya a contrarreloj era intentar homogeneizar el grupo. Muchas horas de entrenamientos y tecnificaciones, muchos conceptos nuevos y mucho por hacer en un grupo muy trabajador que tenía buena materia prima, pero mucho por pulir.

Cadete B CDRA: La lucha contra el tiempo

Así las cosas tocaba empezar la andadura de un cadete B que tenía el nivel de exigencia alto, entre otras cosas por los referentes con los que se le iba a comparar aún sin quererlo, el cadete A de este año con su altísimo nivel de competitividad y la temporada del cadete B del año pasado en que ese grupo 2004 se mostraba como un rodillo en gran parte de la campaña.

Si las comparaciones en general son odiosas, este año caer en esas comparaciones hay que reconocer que no era justo. El grupo 2004 del año pasado venía con unos fundamentos muy consolidados y su capacidad de trabajo y asimilación eran algo poco habitual. Para el cadete B de esta temporada el tiempo jugaba en contra, mucho trabajo por delante para intentar competir al máximo nivel lo antes posible.


FASE 1: PRIMERA VUELTA

En nivel B se organizaba la competición en tres grupos, el primero de 10 equipos y los otros dos con 9 equipos. Las nuestras caían en el tercero y la incertidumbre por saber el nivel competitivo de la categoría y de los rivales estaba por verse.

Primera jornada y el calendario no era nada compasivo, tocaba enfrentarse a Cristo Rey, equipo 2004 que a priori estaba llamado a estar en las posiciones de arriba. Un equipo fuerte y trabajado que además en la pista cruzada central de su pabellón asfixió el juego rápido y alegre de las nuestras a las que les faltaban los espacios necesarios para pensar y armar su táctica. Además empezábamos a pecar de bisoñez ya en la primera jornada porque el partido empezó antes de la hora y eso impidió que todas nuestras jugadoras estuvieran en el salto inicial. Nunca debió de comenzar antes de la hora oficial pero no es excusa para una derrota que se forjó en tres cuartos a merced del rival tras un primero igualado. Todos asumimos que era un rival difícil y un comienzo complicado para un proyecto que acababa de echar a andar (59-45).

Pasando página llegó la segunda jornada ante Stadium Venecia 2, ya como locales, y se consiguió una victoria sin sobresaltos donde solo un segundo cuarto más espeso supuso algo de inquietud. Cogiendo el ritmo tocaba rendir visita a La Salle Gran Vía y el equipo mostró una imagen preocupante. Al descanso se vencía por 18 a 30 y parecía que se iba encauzando el partido pero una segunda mitad muy mala estuvo a punto de hacer cosechar la segunda derrota a las nuestras. Curiosamente, y con mucha fortuna, se ganó un partido en el que se perdieron 3 de los cuatro cuartos jugados y que se ganó en los últimos instantes porque la suerte así lo quiso.

El equipo se rehizo tras la mala imagen de la jornada 3 y cosechó victorias ante El Olivar y Marianistas B3 con jornada de descanso por medio. El grupo mejoró sensaciones y se iba notando evolución y sobre todo más estabilidad en el ritmo a lo largo de todo el partido, sin tanta desconexión pero con el handicap de los últimos cuartos en que bajaba la concentración. En cualquier caso el equipo con un balance de 4 a 1 estaba en la parte alta y con todas las opciones intactas.

Llegó la visita de Caja Rural de Teruel y el equipo fue intratable y muy superior los cuarenta minutos (50-18). Parecía que el grupo se iba cohesionando y cogiendo un ritmo muy interesante y más cuando el siguiente rival era el líder. Pero el partido en César Augusto nos iba a poner pies en tierra. El frío, la pista semicubierta de dimensiones peligrosas y los balones irregulares podrían ser justificación pero la verdad es que el equipo no consiguió estar metido en el partido en ningún momento aunque en la primera mitad se aferraba al resultado. Un tercer cuarto para olvidar (13-3) terminó por sentenciar un partido en que el equipo no estuvo acertado en ninguna faceta y fue incapaz de corregir un rumbo que se veía abocaba a la derrota. Demasiado castigo el 51 a 39 final pero es que no se mereció otra cosa ante la impotencia de equipo y banquillo para cambiar el rumbo.

Tras ese partido se asumió con resignación que probablemente el rol del equipo estaría en luchar por ser uno de los dos mejores terceros de los tres grupos para entrar en playoffs. Aunque quedaba el reto de devolver las derrotas a Cristo Rey y Alierta en los partidos de vuelta. Todo iba a depender de la competitividad que sacara el grupo. Se cerraba la primera vuelta con una victoria de trámite ante Corazonistas B, un equipo claramente inferior y que servía para recuperar sensaciones.

La primera vuelta se acababa con un balance de 6 a 2 y habiendo caído solo antes los dos primeros de la clasificación. 20 cuartos ganados y 12 perdidos con 368 puntos anotados (46 por partido de promedio) y 297 encajados (37 por partido de promedio).

 FASE 1: SEGUNDA VUELTA

Ilusión y ganas. Con esas dos características se empezaba la segunda vuelta. Ilusión en que el equipo siguiera progresando y llegara la oportunidad de asaltar los dos primeros puestos. Ganas de verlo y demostrar que el gran trabajo del grupo tenía recompensa con un acceso a playoff y todo lo que llegase después.

Y tocaba ponerse a prueba empezando la segunda vuelta ante Cristo Rey, líder invicto, en un choque que podía marcar un punto de inflexión y presentar la candidatura clara a metas mayores que la tercera plaza. Un encuentro que empezó del mejor modo posible, un primer cuarto casi impecable (17-10) y un rival que no se sentía cómodo con la intensidad planteada. El segundo cuarto se cerraba en tablas para llegar al descanso con un 27 a 20 que nos llenaba de esperanza. En el tercer cuarto recortaban las visitantes dos puntos pero las nuestras seguían manteniéndose serias. Por desgracia un mal último cuarto hacía que el partido llegase en tablas a los últimos instantes. Tras empezar el cuarto 5 puntos arriba se llegó a ir 6 abajo. Una canasta de dos y un triple nos situaban a un solo punto. Una personal llevaba a los tiros libres a Cristo Rey con 50 a 51 y fallaban los dos tiros pero no se atrapaba el rebote. Faltaban 7 segundos y se les permitía agotar el tiempo botando y pasando, sin hacer falta, y con la sensación de que no se era consciente del marcador ni del tiempo restante por lo que al final se escapaba la victoria (50-51) en lo que era un duro golpe anímico y a efectos de clasificación.

El equipo de nuevo tenía que levantarse y lo hizo casi con rabia porque los tres partidos siguientes, Venecia 2, La Salle y El Olivar se ganaron con autoridad sin ceder ni un solo cuarto y por más de 30 puntos de promedio.

Y llegó el parón por la pandemia, nos quedamos con las ganas de ver cómo se remataban los cuatro partidos pendientes. A día de hoy parece imposible que se vuelva a jugar ya nada y las clasificaciones quedarán como estaban y nos quedaremos sin play-off salvo milagro. Nos quedamos sin comprobar si ante Alierta se hubiera dado el paso definitivo en cuanto a ambición, si en el play-off hubiéramos tenido un cruce asequible y hasta dónde hubiésemos llegado…

LA TEMPORADA (INCONCLUSA) EN CIFRAS

Por hacer un resumen de la temporada acudimos a las cifras que podemos recopilar y que entendemos que nos pueden dar pistas en cierto modo de cómo ha ido, los puntos fuertes, los menos fuertes y las dinámicas generadas. Hay otros muchos datos que son incuantificables, como la cantidad de ganas e ilusión que hay en el grupo, las horas que han hecho de entrenamientos, los botes de balón, las zancadas y tiros a canasta e incluso las sonrisas y bromas gastadas entre las chicas. Seguro que si todo eso lo tuviésemos cuantificado, nos servía como resumen de sobras.

Pero vamos a ir a algunos datos sin mayor pretensión que tenerlos en negro sobre blanco. En lo referente a partidos oficiales, como hemos comentado, el balance es de 9 victorias por 3 derrotas (Cristo Rey -2- y Alierta). A Cristo Rey se le estuvo a punto de ganar en la vuelta pero mirando los datos de los partidos de ida y vuelta se perdieron 7 de los 8 cuartos.

Y hablando de cuartos, en los 12 partidos jugados se han ganado 32 cuartos, perdido 14 y empatado 2 cuartos. Un dato curioso es que se ha ganado 10 veces el primer cuarto de 12 partidos jugados. El segundo cuarto también se ha dado bien al equipo que igualmente lo ha ganado 10 veces. ¿Conclusión? Las segundas partes se le han atragantado más. De hecho en 10 de los 12 partidos se iba ganando al descanso y en uno de los dos que no se hacía se iba solo un punto por debajo (Alierta). Además, la progresión del equipo era evidente ya que en los cuatro partidos de segunda vuelta solo se han perdido 2 de los 16 cuartos jugados, ambos ante Cristo Rey.

En el apartado de puntos anotados se han sumado 601 (50 por partido de promedio) y se han encajado 435 (36 por partido de promedio). Tercer equipo anotador del grupo y segundo en menos puntos encajados. En lo que se llevaba de segunda vuelta el promedio anotador por partido era de 58 puntos por partido frente a los 46 de la primera; y un promedio de puntos encajados de 34,5 puntos frente a los 37 de la primera vuelta.

El equipo ha ido liderando el marcador un 65% del tiempo de juego, a lo largo de todos los partidos oficiales, es el dato que nos devuelve la app Tanteo.

En resumen

Al final las cifras son cifras y como tales está bien tenerlas en cuenta pero no hacerlas una religión, menos aún en baloncesto base y en estos niveles donde juegan muchos factores emocionales, de estudios, anímicos… Nuestro resumen es que el grupo cadete B se tuvo que montar “con lo puesto” y contrarreloj. Seguramente no era lo previsto pero las circunstancias vinieron así. Se fue montando y reforzando poco a poco. Todas las chicas sí que tienen un denominador común que es esas ganas de aprender, trabajar y progresar. Con el paso del tiempo el equipo se iba asentando, madurando y asimilando los sistemas de juego, iba teniendo más solidez y ritmo, iba forjando una personalidad en la línea de los equipos del club. Como grupo recién formado le han faltado tablas en momentos puntuales pero es que es lo normal en un grupo así y sin tener ninguna jugadora de fuerte personalidad o liderazgo en la pista. Paso a paso iba evolucionando en la buena dirección y nos quedamos con las ganas de verle finalizar la primera fase peleando por estar lo más arriba posible. También nos va a faltar verlo en playoffs en partidos de ya alta tensión por ser una fase de K.O. Luego probablemente hubiera llegado la Copa Primavera, se hubieran jugado torneos, etc, etc que al final iba a ser seguir completando su formación y disfrutar, sobre todo disfrutar del baloncesto. 

Una auténtica lástima porque seguro que estas chicas guardaban lo mejor para el final, más que nada porque el trabajo seguro que seguiría dando frutos. Si hubiera que ponerle una nota sería un notable por todo lo que hemos comentado.

El año próximo a buen seguro nos seguirán dando alegrías y ellas seguirán disfrutando del deporte y de estar en el Reino de Aragón.

¡¡Enhorabuena equipo!! #SomosReino