Tras el sábado intenso de baloncesto y emociones en Huesca, ya se ha terminado la Liga 2018/19 y con ella prácticamente la temporada para el cadete B del C.D. Reino de Aragón. Echando la vista atrás y viendo todo lo conseguido el balance es muy positivo. Lo analizamos a continuación.

EL AÑO DEL CAMBIO

En poco tiempo se cumplirá un año desde que muchos tomamos la decisión de cambiar de aires deportivos para nuestras hijas. Por distintos motivos y circunstancias familias de distintas procedencias decidíamos que había llegado el momento de cambiar, de buscar una evolución, dar un salto en la progresión deportiva que por supuesto iba a venir ligada a más exigencia de trabajo y compromiso. El proyecto del nacimiento del Club Deportivo Reino de Aragón iba a ser el destino para todos nosotros por la confianza que nos transmitían todas las personas de la estructura y sobre todo por la filosofía y metodología que se nos planteaba.

Con esto y fijándonos en concreto en el equipo que hoy es el cadete B, aterrizamos familias diversas con mucha ilusión, la misma o más que tenían nuestras hijas que se iban a empezar a conocer a principios de verano para ir empezando a formar el germen de este equipo que tanto nos ha ilusionado esta temporada.

PRETEMPORADA ESPERANZADORA

Además de la ilusión había otra sensación que posiblemente fuera común a todos los que veníamos al club, la cautela. Muchos llegábamos un tanto resentidos de malas sensaciones del pasado con clubes o entornos y por ello había mucha cautela en general pero sobre todo con el equipo y su rendimiento a corto plazo.

Pero las chicas enseguida nos iban a empezar a hacer cambiar la cautela por seguridad, en sus posibilidades, en su trabajo común, en su compenetración como grupo… Ya la pretemporada iba comenzando con buenas sensaciones, se veían desajustes propios del poco tiempo jugando juntas pero el grupo iba mostrando unas ganas e intensidad en todo lo que hacía que pintaba muy bien.

El equipo se iba conjuntando y evolucionando rápidamente de una semana para otra. Los primeros amistosos de pretemporada ya dejaban ver a un equipo intenso, que apretaba de principio a fin y que sobre todo era homogéneo. La clave de todo esto era esa precisamente, la homogeneidad. No hay figuras, ninguna es imprescindible, todas trabajan por igual, todas valen lo mismo, ninguna por encima de otra y todas a una juntas a por sus metas. Qué gran grupo se iba formando y lo veíamos agrandarse por momentos.

Avanzaba septiembre, llegaba octubre y ya había muchas ganas de empezar a ver al equipo en competiciones oficiales, de valorar el estado de forma del grupo en comparación con sus iguales de otros clubes.

PRIMERA VUELTA DE LIGA

Ya en el sorteo de la liga se veía que el camino no iba a ser sencillo, pero la manera de progresar y hacerse fuerte es a base de retos exigentes, va en el ADN de este grupo.

Compañeros de viaje en el grupo como Calasanz, Stadium Casablanca, Helios o Romareda dejaban a las claras que meterse en los play off por el título iba a estar muy caro. Había que competir, al final es lo que nos había llevado al Reino, las ganas de jugar a baloncesto con exigencia. Primer partido ante Stadium y muchos nervios por el rival, por el estreno oficial… derrota en un partido nada brillante. Segunda jornada con victoria ante Marianistas y el equipo que empieza a coger ritmo desde su mejora como bloque partido a partido. El equipo transmitía confianza al verlo, se le veía con autoridad y en la jornada 3 ante Lupus a domicilio era capaz de endosar 83 puntos al rival. Victorias trabajadas ante Cristo Rey y Romareda que daban seguridad al equipo y lo iban metiendo en la parte alta de la clasificación. Aplazado partido ante Corazonistas, victoria frente a El Olivar y llegaban las etapas de montaña. Calasanz nos vencía de cinco en Pompiliano en un partido desafortunado con canastas inverosímiles ante un equipo que ha sido la bestia negra del Reino esta liga. Se cerraba la primera vuelta venciendo a Helios a domicilio. Ocho partidos jugados, seis victorias y dos derrotas por muy poca diferencia. El equipo definitivamente era guerrero y se mantenía arriba.

SEGUNDA VUELTA DE VÉRTIGO

En el arranque de la segunda vuelta el equipo aún se iba a mostrar más intratable y no iba a dar concesiones a los rivales a los que se iba enfrentando. A Stadium se le iba a vencer por trece puntos recuperando average y el objetivo de ser primeros o segundos no era descabellado. Marianistas, Lupus y Cristo Rey volvían a caer en la vuelta y las chicas de Jorge Pardos estaban con ganas de más. 

Os hicimos un balance en ese momento de la liga con números y repaso de la situación del equipo que si no leísteis podéis leer aquí.

Y llegó un punto en el que posiblemente se haya condicionado el desenlace de la liga, el partido de vuelta ante Romareda. Extraño partido ante un rival que vino con una misión, cerrarse en su zona confiando en su potencial de rebote y defensa. Y le salió bien porque el equipo una y otra vez se empeñaba en entrar por donde era inviable estampándose con el muro sin comprender que había que buscar otras alternativas. Derrota con la que no se contaba y que complicaba la clasificación.

Tres partidos cómodos ante Corazonistas (ida y vuelta) y El Olivar devolvían confianza al equipo para afrontar el final de fase regular al máximo e intentar pelear por la primera plaza incluso. Pero de nuevo Calasanz, otra vez un partido con media parte dominada y una segunda en la que el equipo se diluía y el arbitraje no ayudaba en nada. Cuarta derrota de liga y a mirar de reojo las clasificaciones de los otros grupos por si las moscas.

Solo quedaba ya el partido ante Helios, un equipo que se pasaba de los 25 puntos de media que lo echaban de la competición. Las heliófilas no quisieron jugar el partido ya que así con el 2 a 0 bajaban justo de esos 25 puntos y no necesitaban la victoria para seguir siendo segundos. Muchas injusticias en forma de resultados de “despacho” y al final el Reino pasaba a play offs como el mejor tercero de los tres grupos.

PLAY OFF (CUARTOS DE FINAL)

Primer objetivo conseguido, entrar en los cuartos de final de la liga, a dos partidos de la final a cuatro de la categoría. Muchos equipos con 33 puntos y la premisa de que equipos del mismo grupo de fase regular no se pueden enfrentar en play off. Así quedaba la clasificación de los ocho clasificados para los play off ordenados por puntuación:

Peñas Verde/Calasanz B/Helios B/Montemolín/Bajo Aragón/Romareda B/Reino B/Cristo Rey B

Al no ser posible el enfrentamiento Peñas-Cristo Rey por proceder del mismo grupo, tocaba a las nuestras la “suerte” de medirse a un equipo que solo tenía una derrota y unas cifras de vértigo.

La historia de los play offs es muy reciente y la podéis leer completa en los dos últimos posts de este blog pero el resumen es sencillo. Partido de ida ante un gran rival en el que las nuestras fueron de menos a más logrando dejar en el último cuarto a cero a las de Huesca. Derrota por solo dos puntos en un choque en que con un poco más de acierto en ataque incluso se podría haber sacado una victoria. El partido de vuelta se intuía un imposible pero la esperanza estaba ahí y las ganas de las chicas eran infinitas. Y qué gran partido nos ofrecieron… En el Peñas Center, donde ningún equipo ha ganado estuvieron varios minutos con los dos pies en la final a cuatro pero el cruel destino llevó el resultado al límite. Victoria por un punto, victoria insuficiente, victoria cruel. Fin de la aventura en la liga 2018/19.

EL RESUMEN EN CIFRAS

Veinte partidos de liga, 19 disputados y uno con marcador de circunstancias por incomparecencia de Helios por su conveniencia y la normativa de los 25 puntos.

Así las cosas 15 partidos ganados y 5 perdidos, un 75% de victorias para las nuestras. Dejando al margen el partido de Helios se han jugado 76 cuartos efectivos de los que el equipo ha conseguido ser mejor en 51 de ellos (67,11%).

Ha anotado un total de 946 puntos en los 19 partidos reales jugados y ha encajado 607 puntos. Esto da un promedio anotador por partido de 49,79 puntos y en puntos encajados 31,95 puntos por partido. Una de las mejores defensas de la categoría por cifras y en la práctica por lo visto en todos los partidos.

De los 17 partidos jugados en la fase regular de liga las victorias se han conseguido por una diferencia promedio de 27,46 puntos, mientras que las derrotas se han producido por una diferencia promedio de 4,25 puntos. Victorias con autoridad y derrotas muy ajustadas es el balance general de fase regular. En play off nos tocaba enfrentarnos a Peñas Huesca que llegaba con 17 victorias logradas con un promedio de puntos de 56,82 y una sola derrota por 5 puntos de desventaja. Ningún equipo había conseguido vencer en Huesca.

Y EL RESUMEN EN SENSACIONES

Una temporada que se nos ha hecho corta, eso lo dice todo de lo que hemos disfrutado viendo a nuestro equipo. Al final dos o tres mínimos detalles, circunstancias puntuales incluso, han hecho que las nuestras no hayan alcanzado la final a cuatro o incluso algo más.

El grupo más complicado, los cruces imposibles, los partidos liquidados a final de liga con incomparecencias en todos los grupos y errores propios han condicionado el desenlace. Han pesado especialmente las derrotas ante Stadium Casablanca en el debut de la liga y ante Romareda en jornada 14, sobre todo este último porque se dio en un momento clave y con las nuestras jugando el partido más espeso de posiblemente toda la temporada. Eso hizo que se escapasen las dos primeras plazas, que al final se pasase con 32 puntos a la lista de play off y pesó a la hora de cruzarnos ante Peñas.

El play off se ha peleado hasta la extenuación y no se puede pedir más a un equipo que se ha dejado todo en la pista en los ochenta minutos de eliminatoria. Se ha vencido en la inexpugnable pista oscense, se ha puesto el corazón en un puño a un equipo y afición oscense que llevaban una temporada muy cómoda y se ha reconocido por su parte que hemos sido un equipo de final. Está por verse esa final a cuatro pero que el Reino esté fuera solo ha sido fruto de este cruce endiablado.

El equipo defiende, pelea, se entrega como ninguno del primer al último minuto. Ha crecido como grupo de un modo espectacular, las chicas se llevan de maravilla dentro y fuera de la pista, son amigas, compañeras y son Reino. La forma física del grupo acaba por agotar a los rivales y a lo largo de cuarenta minutos, por muy complicado que sea el rival, siempre hay opción de atacar la victoria. Quizá el punto menos fuerte del equipo sea el balance ofensivo donde las finalizaciones imprecisas y la amenaza del tiro de media y larga distancia sean las asignaturas pendientes. 

En definitiva, si hubiera que poner una nota al equipo sería un notable alto, rozando el sobresaliente. Hay margen de mejora y a buen seguro que este equipo lo tiene ya en el punto de mira. Por lo pronto solo cabe dar las gracias a las chicas por su trabajo, actitud, compromiso, entrega y sobre todo por emocionarnos con su juego. También gracias al club, entrenadores, staff y por supuesto a las familias que nos han acompañado en este viaje por la liga 2018/19.

¡¡Vamos Reino!!