Basket Zaragoza, el león renacido

Por Basketistas

Una cita con la historia (pase lo que pase)

Y ha llegado el día, ese que pocos podíamos soñar cuando empezaba esta campaña 2018/19 para un Basket Zaragoza que no se sabía si languidecía o agonizaba en los últimos años. La ciudad, la afición, la historia del baloncesto maño, lo necesitaban, soñábamos con buenos tiempos, entre la nostalgia y ese derecho a soñar que el gran José Luis Abós quiso imprimir en el ADN del equipo de esta ciudad. Primera bola de partido para un impensable pase a semifinales de liga.

Y es que Zaragoza es baloncesto y el baloncesto estaba siendo ingrato con ella. Este año la ciudad es capital española del baloncesto y como un guiño, como una especie de “no os rindáis” ha llegado la ilusión al Príncipe Felipe y tenemos al equipo disputando unos play off por el título. Impensable, quien diga lo contrario no es sincero.

Se puede hablar mucho de los últimos años se puede analizar y desgranar, jugadores que han pasado, cifras, aciertos y errores, pero hoy lo que cuenta es la ilusión, esa que ha vuelto y ojalá para quedarse.

Se espera el domingo un pabellón lleno hasta la bandera donde la ciudad entera pueda empujar y ayudar al equipo a seguir soñando, a llegar a las semifinales de una liga ACB. Es el triunfo de la humildad y del trabajo silencioso, del grupo por encima de las individualidades y de la fe a pesar de los pesares. El Basket Zaragoza ha vuelto ha ilusionar, ha devuelto el derecho a soñar a unos aficionados que habíamos hecho de la resignación nuestra compañera en las últimas temporadas. Este año sí, este año algo ha cambiado. 

Pase lo que pase el domingo este equipo, este grupo humano, se ha ganado el corazón de todos los aficionados y sobre todo se ha ganado algo aún más importante, el reconocimiento y el respeto de todos los que hemos vivido cómo este grupo se ha ido forjando partido a partido.

Y es que es la gran diferencia frente a otros años, ha vuelto el espíritu colectivo y el orgullo por defender unos colores, por representar a una ciudad y una afición que siempre que su equipo se entrega, responde. La marea roja siempre está ahí, siempre ha estado y estará, pero este curso la marea viene cargada de orgullo.

El domingo todos vamos a ser Fisac, con ese temple, con ese haber sabido hacer un grupo en un tiempo récord y con esa gestión de los tiempos de los jugadores que muchas veces no hemos entendido pero que nos han llevado a donde estamos. Todo el respeto para un entrenador que ha hecho lo que no veíamos desde tiempos de Abós. No el llegar a unos play off sino hacer que los jugadores vayan todos a una, que sientan la camiseta que visten, que nos hagan emocionar en la grada.

Y por supuesto todos vamos a ser Javier Justiz, Nacho Martín, Bo Mc Calebb, Stan Okoye, Jonathan Barreiro, Johnny B., Fabio Santana, Renaldas Seibutis, Nemanja Radovic, Carlos Alocén, Fran Vázquez, Latavious Williams y Marc Martí. Una plantilla de obreros, que han enganchado a la afición y que esta les ha devuelto cariño y apoyo incondicional.

Es tiempo de disfrutar con el segundo partido de play off, de apoyar desde el primer Incha Lleons hasta el último aficionado ocasional que se ha animado a acudir a esta cita histórica.

El león que parecía enfermo ha renacido y a lo largo de la temporada ha ido haciéndose más fuerte desde su fe, ahora quiere rugir. Ya ha soltado algún zarpazo, ahora se le respeta y los rivales ya están alerta, pero el rugido colectivo del domingo puede llevarlo a seguir haciendo historia, la historia del león que no se rindió, se levantó y rugió como nunca para un futuro esperanzador.

¡¡Rujamos con él todos!! ¡¡Vamos Basket Zaragoza!!